jueves, 19 de noviembre de 2009

Vertebroplastia: breves realidades

Médico Cirujano (Escuela de Medicina "Dr. J. M. Vargas" de UCV)
Medicina Interna (Hospital General del Oeste "Dr. J. G. Hernández")
Gastroenterología (Hospital Central del S. S. "Dr. Miguel Pérez Carreño")
Ex Profesor Instructor de la Cátedra de Clínica Médica "B"
Escuela de Medicina "Luis Razzetti"
Universidad Central de Venezuela.


Vertebroplastia: Breves realidades.





La Vertebroplastia es un procedimiento relativamente nuevo que se usa para el tratamiento de las fracturas de las vértebras por osteoporosis ó por tumores, las cuales frecuentemente cursan con dolor intenso de difícil manejo.








Este procedimiento es ambulatorio. Se inyecta cemento óseo a través de una aguja al cuerpo vertebral, usando Rayos X (fluroscopia) como guía, sellando la fractura, estabilizando la vértebra y quitando el dolor en más de 85% de los pacientes casi de forma instantánea. Algunos pacientes describen el procedimiento como “milagroso” dados los resultados en el manejo del dolor. Se trata de pacientes que en algunos casos, han estado bajo tratamiento con distintas modalidades, por lo que el tratamiento con la vertebroplastia produce resultados tan impresionantes.



El procedimiento se realiza bajo anestesia local. Los pacientes vuelven a sus actividades cotidianas en días, y eliminan el uso de drogas analgésicas en cuestión de horas. Es un procedimiento seguro, con un índice de complicaciones muy bajo, menor del 1%, de acuerdo a la literatura publicada. Es el tratamiento de elección actualmente para el DOLOR por fracturas de cuerpos vertebrales.





La vertebroplastia se usa en casos de hemangiomas sintomáticos del cuerpo vertebral para prevenir la fractura del mismo y para el tratamiento de las fracturas por osteoporosis entre otros.

El hemangioma vertebral es considerado como una lesión ósea de origen disembriogénico –alteraciones ocurridas durante el proceso embrionario, mucho antes del nacimiento-.
Los hemangiomas de la columna lumbar son comunes y frecuentemente múltiples. La prevalencia de los hemangiomas parece irse incrementando con la edad y es más alta en después de la mediana edad siendo levemente más prevalente n las mujeres. La mayoría de los hemangiomas se observan en la columna torácica y lumbar. Se confinan principalmente al cuerpo vertebral. Aunque la mayoría de los hemangiomas son asintomáticos, algunos pueden crecer y comprimir la médula espinal o las raíces de los nervios espinales. Los hemangiomas compresivos pueden ocurrir a cualquier edad, con una prevalencia pico en adultos jóvenes y de preferencia en la columna torácica.


En las radiografías los hemangiomas se observa con estriaciones verticales exageradas con una apariencia de panal de abejas; la TC (tomografía computarizada) muestra un patrón de múltiples puntos, lo cual representa una sección cruzada de trabéculas reforzadas. En las IMR (imágenes de resonancia magnética) también pueden observarse con señal de intensidad alta en T1 y T2 lo cual se relaciona con la cantidad de grasa o vasos sanguíneos y edema, respectivamente.





La Osteoporosis es una condición en la cual los huesos disminuyen la mineralización ósea por lo cual se vuelven “débiles”. Esta debilidad ósea favorece la aparición de fracturas de forma más frecuente que en la población que no tiene este problema. Se han reportado casos de fracturas de la cadera en ancianos que se posan de forma brusca sobre el excusado. Las fracturas pueden ocurrir en la cadera, muñeca, costillas o donde sea, pero uno de los sitios mas comunes es en las vértebras, que son los huesos que conforman la columna vertebral.


En las fracturas vertebrales por osteoporosis, se inserta una aguja a través de la piel dentro de la vértebra fracturada. Un cemento especial para huesos, usado con fines médicos (llamado polimetilmetacrilato) es inyectado dentro del hueso para estabilizarlo. Con frecuencia, más de una vértebra fracturada puede ser tratada en un solo procedimiento. La cirugía abierta no es necesaria, ya que el radiólogo intervencionista es capaz de llevar la aguja hasta el punto usando un equipo especial de rayos X. La vertebroplastia puede tomar menos de una hora, dependiendo de cuantas vértebras son tratadas. Usualmente el procedimiento se realiza con sedación moderada y anestesia local que adormece el área tratada. Algunos pacientes experimentan alivio inmediato del dolor después de la vertebroplastia. Otros reportan que su dolor se fue o disminuyó significativamente dentro de las siguientes 48 horas. Muchas personas pueden retomar sus actividades diarias pocos días después del tratamiento.


La vertebroplastia es un procedimiento muy seguro con pocos riesgos.




Las complicaciones son raras y deben ser discutidas con su médico. Como todo procedimiento médico, la posibilidad de complicaciones depende de cada paciente.




Las complicaciones descritas, resultan principalmente del paso del cemento, ya sea al canal raquídeo o a las venas foraminales, lo que puede producir compresión de la médula espinal o de las raíces nerviosas. También se ha descrito embolia pulmonar de polimetilmetacrilato, con émbolos de pequeño tamaño, generalmente asintomáticos. En la mayoría de los casos se describe el paso de cemento al disco intervertebral inmediatamente adyacente o a las venas paraespinales, lo cual se considera una complicación menor. Se han descrito ocasionalmente hipotensión y arritmias, atribuibles a la polimerización del polimetilmetacrilato, por lo que es necesaria la monitorización cardiovascular continua durante el procedimiento.

Mi siempre recordada y querida María Alejandra, es una pena que estés con estas molestias por "tu hemangioma". Se que es algo doloroso y molesto, pero en manos excelentes, tendrás una rápida recuperación. No tengas miedo.



Te quiero.



Besos